Difusa en el tiempo

tiemblo la espera del silencio,

llegar a mi lecho con la boca ansiosa

y la sonrisa en espera

conmueve mis ganas mojadas,

a la sombra

a la nada,

ya no existe la linea del tiempo

el espacio se hace inservible ante la cercania

del absurdo y la invensión,

difusa también es mi letargo

encallada en el mar de mis pensamientos,

así, me acorazo de espinas

para perder la nocion

y entender tu razón,

me amparo en la eterna simbiosis

de los instintos,

en la  postura del goce

y volverme solo polvo de tus costados.